
D. O. Gaete presenta su obra
La isla de los náufragos muertos,
editada por
Mis Escritos.
«"Mi nombre es Owen Orleans, antropólogo, profesor de
paleontología en Harvard, algo así como treinta años atrás. Actualmente
loco, recluido en esta institución para enfermos mentales desde hace
aproximadamente diez años...»
Así entramos a esta aventura que hace estallar los muros
de lo posible para trasladarnos al corazón de África, al origen del
hombre en el corazón del Gran Valle Rift. Y después Kimayo, el Ecuador
perfecto al sur de Somalía, y esa isla perdida en la mitad del Océano
Índico. Bebimos la droga de la dulzura y caminamos por las colinas
desnudas, entonces me contó del último "largo invierno" miles de años
atrás, cuando se heló la tierra y los árboles se murieron y las plantas
desaparecieron bajo el hielo, de cómo sobrevivieron siguiendo los
despojos que dejaba la muerte, por años más largos que una vida.
Entonces, se acercó a mí y me dijo: “Pon tus dedos en mi frente”. Lo
hice. “Ahora toca mis cejas”. Puse mis dedos en sus cejas y me sentí
electrificado tocando la redondez ósea del arco de sus cejas. Nosotros
pasamos sin pausas de la frente a la cavidad del ojo. Él pasaba de la
frente a una protuberancia ósea, a un arco de las cejas sobresaliente de
su cráneo. De un golpe me daba cuenta de nuestras diferencias: los ojos
redondos, los dientes enormes, el rostro que sobresale del cráneo, los
gruesos músculos del cuello, el inimitable arco de sus cejas: él era un
Neanderthal.
Estamos acostumbrados a que todo nos es común en nuestra
historia humana: religión, sociedad, maternidad. Nuestros valores
esenciales son los mismos en África, Asia, el norte de Europa o la selva
amazónica. Todos hemos vivido y hemos evolucionado de la misma manera.
Comprender una evolución diferente es un desafío que pone a prueba toda
nuestra inteligencia. Aceptar que locura es la alienación de la realidad
es determinar que nuestra realidad es la única posible. Owen Orlean
propone que no es fácil definir si la locura está en lo que es distinto
a nosotros o en nuestra incapacidad de comprender lo que es distinto.
La isla de los náufragos muertos
nos lleva a un viaje al fondo de nuestra humanidad. Y nos deja en
nuestras manos determinar si la magia tiene límite, y si los tiene,
enunciarlos.
Si desea comunicarse con el autor, el e-mail de la editorial es:
editar@misescritos.com.ar