
Juan
Carlos Luis Rojas presenta su libro Amor.. Laberinto de dulzuras y
tristezas, editado por Dunken.
1)
Brevemente, ¿de qué se trata su libro? ¿Cómo y cuándo comenzó a
crearse?
El
libro Amor... Laberinto de dulzuras y tristezas es una conjunción
poética cuya unidad encierra una historia de amor.
En
el análisis se puede discernir el hilo conductor o cadena, en la cual
sus eslabones cronológicos están narrando esa historia, a la cual
aplico en su título la metáfora de, "laberinto", en el cual
hay dulzuras y tristezas.
La
creación de esta obra surge, creo yo, por la propia fuerza del
sentimiento; la sensibilidad y la necesidad que tiene un poeta de
plasmar sus vivencias.
La
producción del material la comencé a generar hace, entre dos y tres años
aproximadamente. Como suele ocurrir, ciertas vivencias generan un
raudal, pero por problemas relacionados a espacios, costos de edición
y otras circunstancias el resto del material queda encajonado. De no ser
así la cantidad de páginas del libro hubiese sido mayor.
2)
¿Por qué decidió publicarlo?
En
esta obra es excluyente el sentimiento de amar; y toda relación
amatoria trae aparejada el anhelo de concreción, o por lo menos el
deseo de la realización en alguna forma posible. Aquí se desdobla y se
sublima en el poema; la necesidad del vuelo para contarles, si es
posible, a las estrellas. He aquí el impulso que impele a publicar.
Otra
fuerza es la necesidad de denuncia que surge en el poeta, porque ciertos
imposibles del amor no son a causa del desamor de algunos de los
protagonistas, sino que muchas veces se debe, a pautas
culturales retrógradas del entorno. Esto también es una
fuerza que impele a publicar.
3)
¿Cómo y cuándo empezó a escribir? ¿Siempre se dedicó a la poesía?
En
realidad soy perezoso para escribir, siempre lo fui, pero la necesidad
de debatir la idea, la inevitable interacción del pensamiento con el
entorno, exige documentar mediante lo escrito y este proceso comienza en
la adolescencia.
La
inquietud por la poesía estuvo siempre latente, pero en principio lo
que volqué a lo escrito fue el producto de la faceta de filosofar
que naturalmente tiene el pensamiento, la indagación, la reflexión y
luego la proyección de la idea. La poesía se fue concretando después,
en un estadio más elevado, más espiritual.
4)
Para usted, ¿qué significa ser poeta?
Ser
poeta significa ser traductor, o más bien (empleando un vocabulario técnico),
"transductor" de lo que subyace en la realidad concreta y
abstracta. Es ser revelador de las vivencias internas que existen en la
interacción de sujeto y objeto. Ser poeta, además, conlleva
una misión, la que tiene el arte, según yo lo comprendo: la de
sacudir, conmover las fibras del alma humana para inducirlas hacia su
elevación espiritual.
5)
¿Tiene otras obras publicadas? ¿Cuáles?
Tengo
otras obras publicadas sólo en antologías y en Internet. Narrativa: El
niño, el muro... y la libertad, Con la fuerza del cactus, Prudencia
y bravura.
En
poesía: Hoy canto, y otros.
6) ¿Podría contarnos si
proyecta publicar otras obras próximamente?
En
proyecto se encuentran otros poemarios como: Sobre la piel de la
tierra, Luces y voces, Prohibido prohibir el amor, Hoy
canto.
En
narrativa, probablemente: El niño, el muro... y la libertad, en
su versión completa.
El
contenido de Sobre la piel de la tierra tiene que ver con la
problemática existencial del hombre, las consecuencias de sus aciertos,
desaciertos y dudas en su andar.
Hoy
canto
es una invitación a la fraternidad.
La
novela El niño, el muro... y la libertad trata de la
suerte de un niño que es alejado de su familia para ir bajo la tutela
de un ex militar alemán, oficial nazi de la Segunda Guerra mundial.
7)
¿De quién fue la idea de la tapa de este libro? ¿Quién la realizó?
La
idea de tapa fue mía y la realizó mi hija.
Lamentablemente,
hubo algunas fallas técnicas en el traspaso de la obra pictórica al
libro. No tiene aquí los colores originales que empleó Rosana, y por
razones de tiempo quedó así en la edición.
Me pareció apropiado el
sauce como símbolo de la tristeza; lo pasional, su condición sedienta
a orillas del río, con sus ramas tratando de alcanzar el agua. Los dos
sauces representan a la pareja. Su contra parte humana, solitaria en
este caso, anhelante, mirando hacia la otra orilla. Todo el panorama
ubicado en tiempo y entorno ambiguo que puede ser, indistintamente, una
aurora o un ocaso.
Si desea comunicarse con el
autor, su e-mail es