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Delia Agulla, Mar del Plata, Buenos Aires: si bien la puesta en
escena de su cuento está muy lograda y se puede ver en detalle, el texto
ganaría si se eliminaran unas cuantas frases y palabras que sobran. Le
recomendamos que trate de concentrarse más en la acción e intente
acortar las descripciones.
Yolanda Asencio Bontempo, Neuquen Capital: tu cuento adolece de un
problema bastante difundido: elige contar lo que pasa en lugar de
mostrarlo. Por ejemplo, decís “es muy ingrata la vida de un clon”. ¿No
sería más interesante relatar hechos y situaciones que permitan al
lector arribar a esa conclusión? De este modo la narración será más
fluida y la imaginación del lector no estará tan anclada a la voluntad
del escritor.
María Verónica Bonura, Ciudad de Buenos Aires: Lo mejor de
“Donato y Arévalo” es el ingenioso argumento, que habla con sencillez
y profundidad sobre las similitudes y diferencias entre padres e hijos, y
entre hermanos. Lo único que le falta a tu relato es coherencia en la voz
del narrador. De la primera persona pasás al final a un narrador
omnisciente de difícil ubicación. Te propongo reescribir este muy buen
texto sosteniendo a un sólo narrador del principio al fin.
Rafael Bustos: si bien
tu texto cuenta con muy buenas ideas y un argumento interesante, debemos
decirte que podría ser reducido a la mitad sin problemas. Te recomendamos
reescribirlo eliminando frases redundantes, explicaciones y comentarios
que no ayudan al conjunto.
Eduardo Santiago Caballero, Ciudad de Buenos Aires: “La consulta
del clon” tiene elementos de gran valía y otros que requieren un
trabajo de reescritura profundo. En el primer sentido, el comienzo es
preciso y contundente. Además, tu texto contiene mucha (tal vez
demasiada) información, dentro de la cual hay muchos detalles de interés.
Por otra parte, la estructura de entrevista ¿psicoanalítica? no ayuda a
hacer más fluido tu relato. Te propongo tomar lo más sustancial de lo
que allí se dice para contar la historia en primera persona, en la voz
del protagonista.
Pepe Cárdenas: “Goresco...” es uno de los delirios
experimentales más extraños que hemos recibido. Como bien decís al
final, no se trata de un cuento. Aunque esto es motivo de discusión,
hasta la escritura más extravagante cumple ciertas reglas de coherencia
interna o, en su defecto, de musicalidad de las palabras que contiene. En
este sentido, si bien tu texto no carece de frases muy interesantes y, lo
que es mejor, sumamente divertidas, te tomás demasiado tiempo para
comenzar a contar lo que no querés contar.
Susana Carrasquera, Neuquen Capital: lo más atractivo de
“Soy” es el tono del texto, bello y breve. Sería interesante ver cómo
funciona tu pluma al servicio de un relato tradicional, con argumento,
personajes, desenlace, etc.
Esteban
Hernán Costa, Buenos Aires: “Miré al otro” es un cuento
absolutamente desopilante, en el mejor sentido. Aunque tu exceso de buenas
ideas conspira contra el resultado final. Te recomendamos rescribir tu
cuento dosificando información y eliminando frases que no ayudan al
conjunto. Más allá de estas observaciones, por su humor y su
creatividad, el tuyo es uno de los mejores cuentos de este concurso. (Texto
seleccionado por EL ESCRIBA - Para leerlo, haga clic aquí)
Antonio
De Bonis, Boulogne, Buenos Aires: este es uno de los casos de buenos
textos que se complican por exceso de capacidad. El orden de los factores
y tu abrumadora aptitud para describir atentan contra el interés en la
lectura. Si intentás dosificar la enorme masa de información desplegada,
tu muy prometedor cuento estará listo para ser publicado.
Daniel
A. De Leo, El Palomar, Buenos Aires: “La criatura” es un texto muy
ambicioso que no concreta sus objetivos. Crear una ficción sobre la ficción,
en la cual los personajes se rebelan contra sus autores, es una intención
compleja y difícil de consumar con estilo y originalidad. De hecho, vemos
en tu texto reminiscencias de Misery y La mitad siniestra,
novelas de Stephen King. Sean o no tu fuente de inspiración, te
recomiendo leer con atención estas obras (especialmente la primera). Allí
aprenderás a lidiar con estos personajes fantásticos y atípicos.
Jorge
Alberto G. Fernández, La Habana, Cuba: “El otro lado del espejo”
es uno de los mejores cuentos que hemos recibido. El texto es muy
sugerente y la construcción del protagonista está muy lograda. Por otra
parte, es muy interesante apreciar como, sin decirlo todo, contás mucho y
más. Casi, casi el cuento ganador. (Texto seleccionado por EL ESCRIBA -
Para leerlo haga clic aquí)
Miguel Fierro, ciudad de Buenos Aires: en realidad, tu trabajo
dista de ser un relato, cuento u otra cosa que se le parezca. Pese a lo
cual “El clan del clon” nos resultó muy divertido e ideal para
compartir con nuestros niños. Por su brevedad extrema, lo transcribimos
aquí mismo: - Soy un clon -dijo Cachi, el Pelón./- Tolón, tolón
-hizo la vaca, moviendo su cascabel, en el corralón./- Soy Pinzón -se
presentó el marino, compañero de Colón./-Descansaré mis cansados
huesos sobre este mullido almohadón -musitó la anciana, echándose en el
sillón./- ¡Viva el Don! -gritaron los mafiosos del grupo de Beppo Cañón./El
clon, Pinzón, tolón, sillón, jamón, cucharón./Todo, todo en la creación,
se cocina en un mismo cacerolón./No hay canción, que no termine en ón.
Gustavo Garcia Monti: lo más interesante de “Mala fotocopia”
es el núcleo argumental. Sin embargo, tus buenas ideas tienen un marco
formal que afecta seriamente a tus logros. En primer lugar, el comienzo es
muy confuso y no permite ver claramente de qué se trata la historia.
Luego, un diálogo que promete se convierte en una larga y no muy
entretenida entrevista periodística. Sería interesante que dosifiques la
información que brindás en este interrogatorio a lo largo del relato,
sin recurrir exclusivamente a este recurso.
Ángel Garrido, Epuyén, Chubut: “Libre” es uno de
los mejores textos participantes de este concurso, en una rama que podríamos
denominar “cuento no tradicional”. Es muy interesante la poesía con
que referís la clonación a la siempre compleja cuestión de la filiación.
(Texto
seleccionado por EL ESCRIBA - Para leerlo, haga clic aquí)
Roberto Ghiglione, Neuquen Capital: tu texto está demasiado influenciado
por tu intención de crear un chiste interno del taller literario al que
asistís. En el medio, hay ciertas buenas ideas, bastante desordenadas. Si
lográs ser un poco más claro y pensar en más lectores que los que te
rodean habitualmente, tu texto alcanzará el nivel que promete.
María Teresa Giménez, Escalada, Buenos Aires: como siempre, tu
construcción de personajes y diálogos es de lo mejor. Sin embargo, el
mismo exceso de costumbrismo criollo atenta contra el relato. Los modismos
y el tono, paradójicamente muy logrados, distraen del centro de la
narración. Te recomendamos aligerar este tono en una futura reescritura.
Paul Huisman, El Hoyo, Chubut: si bien la calidad
de la escritura de “Bicicletas de Ámsterdam” está fuera de toda
duda, da la sensación de que tu texto incluye absolutamente todo lo que
se te ocurrió. En otras palabras, el relato necesita una buena
reescritura que reduzca el texto a la mitad, quitando todo lo que no hace
falta y utilizando frases y párrafos más breves.
Ariadna Krey, Ciudad de Buenos Aires: lo más interesante
de “Originaria” es la detallada descripción de la vida y la
circunstancia de un clon. La excelente construcción de la protagonista
deja ganas de verla actuar en el marco de una historia. Si aprovechás tu
creación y le creás un argumento del mismo nivel, lograrás un relato de
primera.
Hernán Manzo, Olivos, Buenos Aires: si bien tu intento en tono poético
merece nuestros respetos (por tu valentía), hay que decir que el texto no
está del todo logrado. Existen varios problemas redaccionales cuyo
detalle excede este espacio. Está muy bien que vueles con el teclado.
Pero pensar en los lectores nunca está de más, ¿no?
Juan
Carlos Martínez Sipión, Lima, Perú: con “Burocracia” enfrentás con
valentía el desafío de apelar al humor, recurso poco utilizado en este
concurso. Sin embargo, tu texto no está del todo logrado. Aún en un
registro paródico, los diálogos deben ser verosímiles. Te recomiendo
rescribir tu texto, ajustando el contenido del diálogo. No pierdas la
gracia, pero eliminá datos confusos y explicaciones poco convincentes.
Mirta Matus, Neuquen Capital: el argumento de tu cuento tiene varias
vertientes de interés, que merecen más desarrollo y, sobre todo, más
acción. Intentá rescribir tu texto apelando a hechos antes que a
descripciones. No es lo mismo decir que un personaje “se puso en la piel
de” otro que contar cómo lo hizo, mostrando situaciones. ¿Cuál de las
dos opciones te parece más rica?
Ida Mitrani Arenal, La Habana, Cuba: como se sabe, la ciencia ficción
conlleva muchas veces un delicado equilibrio entre ciencia y ficción. En
tu texto, la ciencia gana por goleada, y no de la mejor manera. El muy
correcto argumento y el mejor final (lo más interesante del cuento) se
ven afectados por una excesiva sucesión de explicaciones científicas que
distraen y alejan al lector. Sería bueno que evites tantos tecnicismos y,
si están presentes, que lo hagan al servicio de la trama.
Fernanda
Montessano, Ciudad de Buenos Aires: Si recurrimos a una palabra para
definir a tu cuento, la primera que se nos ocurre es: “caótico”. En
buen y mal sentido. A frases brillantes e ideas desopilantes, le suceden
acontecimientos inverosímiles y situaciones imposibles. En definitiva, se
impone ordenar el lío para construir un relato de primera. Intentá
aquietar tus aguas mentales y releer el texto en voz alta. Acortá tu
texto de modo de dejar exclusivamente lo que hace a la historia y,
principalmente, lo que se puede sostener desde el mismo relato. A propósito,
¿pensaste en un buen taller de escritura?
Dixon
Orlando Moya Acosta, Bogotá, Colombia: lo mejor de “Único e
irrepetible” es la puesta en escena. Tu capacidad para describir
espacios con precisión no alcanza a cubrir los baches de un argumento que
necesita una reescritura a fondo. Por un lado, no se comprende qué papel
juega la condición de clon del protagonista. Más allá de cumplir con la
consigna, debería integrarse más al resto. Además, el final es abrupto
y algo antojadizo. Intentá desarrollar los acontecimientos sin prisa y
con pausa.
Gastón
Omar Nicolino, Vicente López, Buenos Aires: lo más interesante de tu
cuento es la revelación de la personalidad del protagonista en un
reconocible marco costumbrista. Sin embargo, tu cuento pierde cuando te
explayás en explicaciones pseudocientíficas y algunos detalles que no
hacen al núcleo del relato y podrían eliminarse. Como expresa un
remanido y certero dicho: lo bueno, si breve, dos veces bueno.
Aldo Luis Novelli, Neuquen Capital: el logrado tono de tu relato merece
un tratamiento más adecuado del protagonista. No resulta verosímil su
discurso antidiscriminatorio y su “trabajo” como asesino a sueldo. Tal
vez el problema no está en el final, lo mejor del cuento, sino en el
principio. Si dejaras de lado una bajada de línea tan acentuada, tu
personaje ganaría en misterio y atractivo.
Andrés Olgiatti, La Plata, Buenos Aires: la enfermedad que aqueja a tu
texto podría denominarse “exceso de saber literario aplicado
indiscriminadamente”. Si bien este exceso es mejor que el defecto en un
joven de 18 años, te recomendamos que tu muy buen manejo del lenguaje no
invada tus relatos. De hecho, hasta las poderosas imágenes poéticas que
sugerís se pierden en una maraña de frases complicadas y rebuscadas. La
sencillez es el mejor camino, aún para decir las cosas más
trascendentes.
Paula
Oyarzábal Ferrer, Ciudad de Buenos Aires: tu texto rebosa de imágenes de
gran valor poético e ideas sugerentes y muy bellas. Pero, para concretar
un trabajo excelente, deberías reescribirlo podando todas las palabras
que sobran, que no son pocas. Intentá decir lo mismo reduciendo tu texto
a la mitad. Además, no olvides el viejo y querido punto y aparte. Agiliza
la lectura, alimenta y hace bien.
Ana
Palacios, Bernal, Buenos Aires: tu texto se destaca por su tratamiento de
la religiosidad, factor tan notorio como poco frecuentado en este concurso
sobre clones. Si bien el tono erudito de tu relato le da interés y
particularidad, creemos que este estilo se encierra en sí mismo de modo
absoluto. Es decir, ¿qué queda detrás de tus muy acertadas palabras? Si
incluyeras algún tipo de acción, tu cuento será aún mejor.
Martín
Alejandro Pelazas: “Las manos de Dios” es un relato muy divertido,
especialmente en lo que refiere a la creación de una selección de clones
de Maradona, dentro de un siglo, por un proyecto encabezado por Menem III.
Tu delirio y su muy buen final merecen más extensión y desarrollo. Así
como está se parece más a un muy buen chiste que a un relato hecho y
derecho. A estos efectos, sería interesante que construyas un mundo del
futuro y adaptes situaciones del presente al eventual siglo XXII.
Gonzalo
Rodas Sarmiento, Santiago de Chile: pasa algo extraño con “Gesto
fraterno”. Por un lado, el argumento y el protagonista se unen de la
mejor manera para conformar uno de los textos más originales que
recibimos. Se plantea de modo muy interesante un tema recurrente en este
concurso: la discriminación de los otros, es decir los clones. Sin
embargo, las bases sobre las que construiste tu historia no son
aceptables. ¿Un sujeto tiene un clon y no lo sabe? ¿El sufrido clon se
escapa de su prisión y no blanquea su condición? Si revisás estos
fundamentos de tu texto, el relato estará listo para ser publicado.
Alejandra
Romero, Rosario, Santa Fe: si bien “La venganza de un muchacho”
contiene algunas ideas y acciones que merecen más desarrollo, creemos que
tu texto necesita mucho trabajo. El principal problema es lo inverosímil
de demasiadas situaciones. Luego, la “explicación” jurídica no
parece resultar muy satisfactoria. Finalmente, falta una conclusión
contundente. Intentá rescatar los logrados fragmentos aislados y volvé a
unirlos con un nuevo argumento y disposición.
Devenir
Damián Singer, Sderot, Israel: lo mejor de “Conejo” es el comienzo,
cuando el protagonista descubre que es un clon. También es muy atractivo
el diálogo interno que planteás y las derivaciones del descubrimiento.
Sin embargo, tu cuento se torna confuso hacia el final. Evidentemente, tenés
tantas y tan buenas ideas, que se amontonaron en el relato. Te
recomendamos reescribir la segunda mitad, ordenando las partes y
manteniendo el estilo del inicio. Más allá de estas observaciones,
“Conejo” es uno de los mejores cuentos de este concurso. (Texto
seleccionado por EL ESCRIBA - Para leerlo, haga clic aquí)
Gaby
Solano, Costa Rica: el comienzo y el recurso del diálogo de “Hoy en el
cementerio” auguran, en primera instancia, una excelente narración. Sin
embargo, luego todo queda en el plano de este diálogo en el que se
explica la circunstancia de ser un clon. A tu indudable capacidad para
escribir le hace falta, en este texto, un núcleo argumental más poderoso
y atractivo.
Ricardo
Sorzoni, Ciudad de Buenos Aires: tu cuento contiene excelentes ideas
argumentales, algo dañadas por situaciones que requieren más trabajo de
escritura. Por ejemplo, no es verosímil que un clon pueda mantenerse
oculto de la forma en que lo planteás. Además, la facilidad con que se
quita el elemento que lo condiciona hace pensar: ¿por qué no lo hizo
antes? Por lo demás, el final es sorprendente, de la mejor manera. Es
decir, surge sin dificultad de lo que lo antecede e impacta.
Juan
Sotag, Honduras: si bien es atractivo el tono del monólogo interior del
narrador de “Individualidad”, sus devaneos intelectuales podrían ser
más concisos. En otras palabras, podría decir lo mismo o más con menos
palabras. Te invito a rescribir el texto eliminando palabras y frases que
sobran, que no son pocas a pesar de la brevedad del relato.
Pedro
Soto, San Francisco Solano, Buenos Aires: si bien el diálogo que
escribiste, y que ocupa el 99 por ciento del cuento, está lleno de
elementos argumentales de interés, creemos que no elegiste la mejor forma
posible. Para desplegar todas estas puntas, sería mejor que alternes diálogo
con narración y descripción. Así, tus buenas ideas y tu capacidad para
escribir lucirán mucho más, al servicio del relato.
Pablo
G. Tojo, Rosario, provincia de Santa Fe: “Salvar al huérfano” tiene
unas cuantas virtudes. Por un lado, el logrado tono melancólico. Por
otro, la ajustada escritura de diálogos en un ambiente futurista pero
reconocible. Sólo quedaría ajustar la actitud de los padres del clon. ¿Por
qué dejan que se lleven a su hijo? ¿Qué es lo que salió mal?
Marcela
Vélez, México: la estructura, en forma de diario personal, de “En
busca de la independencia” ayuda a construir un texto tan interesante
como incipiente. Al concluir, queda la sensación de que falta algo más.
Por otra parte, si bien la declaración de principios de los clones es
original y atractiva, rompe la fórmula anterior y requiere de una o más
anotaciones en el diario para recuperar la circularidad del relato. Estas
observaciones son, sobre todo, una invitación a la continuación de este
futuro excelente cuento. (Texto
seleccionado por EL ESCRIBA - Para leerlo, haga clic aquí)
Pablo Yoiris, Neuquen Capital: como pasa con otros textos
de este mismo concurso, tu esfuerzo para llevar a cabo una descripción
deja a la historia... sin historia. Una muy buena puesta en escena y
personajes atractivos a veces no son suficientes. Y este es uno de esos
casos. ¿Por qué no pensás una historia más interesante que contenga a
estos elementos?
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Concurso "Soy un clon"
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