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Patricia
Aballay, Buenos Aires, Argentina:
“Triángulo amoroso” toca un aspecto muy original de la cuestión.
Cuenta la historia de una “viuda de la política”. Es decir, la
enamorada de un hombre dedicado a la política, como si esta fuera
“otra”. Es un buen relato, que podría ser aun mejor si agregaras más
escenas, si mostraras algunas situaciones concretas donde esta
“amante” se revelara en toda su dimensión.
Silvia
Acevedo, Los Polvorines, Provincia de Buenos Aires, Argentina: lo más
interesante de “La pueblada” es el tono de los diálogos y también
del narrador, cuyos léxicos se mimetizan generando un logrado efecto. El
argumento, aunque no carece de interés, no está al nivel del buen uso
del lenguaje de este texto. Sería interesante ver más trabajos tuyos.
Juan
S. Altolaguirre, Ciudad de Córdoba, Argentina: lo mejor de “Llenos
y vacíos” es la descripción del protagonista. Pero, más allá de
esto, la historia deambula entre muchas obviedades y trazo grueso. Sería
mejor buscarle un buen argumento a este personaje, que podría dar para
relatos de interés.
Andrea
V. Álvarez, Turmero, Aragua, Venezuela: la buena redacción de “El
mensaje deudor” se ve afectada por cierto carácter panfletario que no
ayuda al texto, que venía mucho mejor antes del final, cuando se
mostraban las contradicciones (que suelen ser mucho más interesantes que
las certezas). Obviamente, al tratarse de cuentos políticos es inevitable
sentar una posición. Pero las posiciones tan expuestas no suelen ayudar a
la narrativa. Igualmente, es una buena muestra del panorama político
actual de Venezuela, con correctos personajes y puesta en escena.
Maria
Álvarez, Buenos Aires, Argentina: lo más interesante de “La
libreta azul” es el crescendo narrativo que lograste, con muy
buena calidad de escritura. Tal vez se dejen demasiados sobreentendidos.
Algún otro dato más sobre los motivos de la búsqueda de la protagonista
ayudarían, especialmente pensando en los lectores no argentinos. Igual,
el texto está muy bien. (Cuento seleccionado por El
Escriba).
Luis
Carlos Alvarez Alzate, Dosquebradas, Risaralda, Colombia: es muy
interesante la historia de esta lucha en un pueblo de Colombia, pero el límite
de líneas impuesto por las reglas del concurso evidentemente no favorece
al necesario desarrollo de esta historia. Fuera de concurso, intenta
reescribirla con más aire, dando más espacio a personajes y situaciones.
Verás que el texto alcanzará así mayores alturas.
Enrique
Barcelli Gómez, Lima, Perú: el tema central de “Sendero
luminoso” es muy interesante, incluida la cuestión de la relación de
estos dos hermanos tan distintos y a la vez parecidos. Sin embargo, en
demasiadas partes de tu texto, la narración parece ser una excusa para
exponer planteos políticos, cuando el resultaría más rico que fuera
exactamente al revés. Hay aquí material para hacer un muy buen cuento,
si limitaras un tanto las “declaraciones de principios” y dieras más
espacio a los hechos y sus consecuencias.
Denis
Álvarez Betancourt, La Habana, Cuba: si bien tanto la estructura como
la idea original de “La casa se encarga” son tan jugadas como
logradas, a la suma de las partes le falta más trabajo. Para empezar, sería
bueno revisar el final, que resulta algo decepcionante. Luego, habría que
reconstruir la historia hacia atrás. Es un buen texto, al que le falta
una o más vueltas de tuerca para cerrar del todo.
Jorge
Asterión, Buenos Aires, Argentina: “El cerco” empieza bien, a
toda orquesta, pero luego el texto adolece de un exceso de teoría social
que afecta al carácter narrativo del escrito. Te recomendamos aplicar tu
buena capacidad para escribir a una simple historia, sin agregados
innecesarios. Que prevalezcan el argumento y las acciones de los
personajes.
Fabián
Alejandro Avila, Rawson, San Juan, Argentina: “Familia moderna” es
una bella historia de amor, bien escrita, donde la política ocupa un rol
secundario. Tal vez podría aligerarse el texto de unas cuantas palabras.
Pero el resultado es atractivo.
Ricardo Juan Benítez,
Moreno, Provincia de Buenos Aires, Argentina: si bien la idea de
mostrar a un joven y mediocre pintor austriaco, un tal Adolf Hitler, en
conexión con Freud y Jung es una alternativa más que interesante, el
resultado no está del todo logrado. Mostrar un encuentro casual, puede
ser. Pero semejante análisis (con vistas al futuro) de este sujeto que
luego sería tristemente célebre, parece algo excesivo. Creemos que con
el mismo material, tratado con más sutileza y verosimilitud, se podría
obtener un excelente resultado. Eso sí, la ambientación es de primer
nivel.
Roberto
Santiago de Brito, Bariloche, Río Negro, Argentina: es atractivo el
diálogo entre el rey y su fiel servidor, así como la buena redacción de
“Fidelidad”. Sin embargo, no nos convence el final con sorpresa, que
resignifica todo el relato, generando cierta decepción. Si prescindimos
de este detalle, que no carece de importancia, es un buen texto.
Susana
N. Carrasquera, Ciudad de Neuquen, Argentina: lo mejor de “En campaña”
es el retrato de un pueblo en tiempo de elecciones, con sus políticos y
sus promesas. Pero el problema del texto es que abusas de opiniones en vez
de mostrarlas con hechos y acciones. Es difícil no coincidir con lo que
aquí se expone, ¿pero por qué no decirlo con situaciones?
Andrés
Casanova, Las Tunas, Cuba: este relato muestra con sentimiento y
buenas imágenes el dolor de todo emigrante, aunque nos parece que se
tocan solo algunas aristas del asunto. Desde el punto de vista narrativo,
sería interesante agregar argumento a este buen retrato, a ver qué
ocurre.
Jorge
Colonna, Castelar, Provincia de Buenos Aires, Argentina: si bien en
“Justicia invisible” hay algunas buenas ideas, falta aquí bastante
trabajo de reescritura. Para empezar, el recurso del hombre invisible que
ve todas las injusticias es un recurso transitado. Podría utilizarse, si
le encontraras una vuelta de tuerca más original. Y en el final se cuenta
todo de manera “resumida”, sin el aire que necesitan la historia y el
protagonista.
Eduardo
Crespo, Bombal, Santa Fe, Argentina: “La colaboración” es un
cuento muy divertido. El recurso de mostrar la política en un pueblo
chico no fue demasiado explotado en este concurso. Y he aquí un buen
ejemplo. Tal vez podrías haber mostrado más de los personajes y del
ambiente, para aumentar la eficacia del texto, pero el resultado es más
que correcto. (Cuento seleccionado por El
Escriba).
Ariel
Díaz, José Mármol, Provincia de Buenos Aires, Argentina: el núcleo
argumental de “Los candidatos” es tal vez el más creativo de los que
recibimos en este concurso. Sin embargo, la forma en que estructuraste el
cuento no es la mejor posible. El recurso de mostrar escenas y situaciones
en paralelo funciona bien muchas veces. Pero en este caso genera
detenciones en el fluir de la lectura, complicando la asimilación de una
historia que podría ser muy interesante.
Gabriel
Di Lorenzo, Mar del Plata, Provincia de Buenos Aires, Argentina: hay
que decir que “Un buen plan” muestra un argumento muy original, que
bien puede resultar polémico pero que tiene gracia. Agregaría despegar
al texto, un poco, de la buena idea inicial, desarrollando más el relato.
Jorge
Feldman, Buenos Aires, Argentina: es atractivo el argumento de “Cabo
suelto”, esta historia de un “killer” con final inesperado. Tal vez
haya uno o dos elementos algo inverosímiles, pero la historia está bien
contada y genera tensión e interés hasta el final.
Alberto
Fernández, San Antonio de Padua, Buenos Aires, Argentina: este es un
texto muy atractivo, con un argumento y una ambientación más que
creativas. Tal vez haya que retocar el final, un tanto débil en relación
al resto. Pero esto es hilado fino. (Cuento seleccionado por El
Escriba).
Enrique
Fernández Anderson, Turdera, Provincia de Buenos Aires, Argentina: el
diálogo entre el peluquero y su cliente es divertido, pero no sale de lo
previsible en casi ningún momento. A este correcto relato costumbrista le
faltan condimentos que le den más sabor.
Jorge
Frosa, Buenos Aires, Argentina: aunque el argumento de “Promesas de
cambio”, justamente, promete, hay un desarrollo demasiado extenso de la
personalidad del joven político y una abrupta conclusión de la historia.
En consecuencia, da la sensación de que falta mucho más desarrollo del núcleo
del relato, que recién ocurre al final, y demasiado rápido.
Lucas
Gagneten, Ciudad de Santa Fe, Argentina: este relato de ciencia ficción
tiene unas cuantas buenas ideas. Sin embargo, sobran demasiadas palabras y
algunas ideas sobre el futuro resultan inverosímiles. Te recomendamos
sostener el núcleo del argumento, pero podando todo lo que sobra.
Arturo
García, Buenos Aires, Argentina: este relato no está del todo
logrado. Si bien se comprende cómo el protagonista quiere defender su
integridad hasta el fin, no se entiende por qué el trasplante de corazón
de un criminal alteraría esta ética.
José
Eduardo González, Ciudad de San Juan, Argentina: “Algo grave que
ocultar” cuenta con una buena calidad de escritura y un atractivo
desarrollo de la historia de este político en busca de la gobernación.
Es un sencillo y buen texto, con un justo final. (Cuento seleccionado por
El Escriba).
Francisco
Tomás González Cabañas, Buenos Aires, Argentina: como dice el título
del cuento, “La política, esa mujer”, toda la historia se basa en un
paralelismo entre esos dos factores, como si fueran uno. Y entonces, al
“humanizar” a la política, la historia no puede evitar demasiados
lugares comunes, bastante previsibles. Mejor sería centrar la historia en
la narración de la democracia en pueblitos olvidados. Por allí anda el
buen argumento que reclama tu texto.
Rosa
María Grados Santa Cruz, Lima, Perú: como sucede con otros cuentos
participantes del concurso, “El día que sembraron fuego” muestra una
buena crónica antes que un cuento hecho y derecho. Además, el texto está
un poco desordenado. Mejor sería tomar este contexto histórico de Perú
para narrar a partir de él, inventando una buena historia.
Ana
María Grandoso, Carmen de Patagones, Provincia de Buenos Aires,
Argentina: en “Ábrete, Sésamo” se adivina un argumento de mucho
interés, que ahora está empañado por una redacción que a veces se
torna confusa y cierta abundancia de palabras cuando se podría decir todo
con más sencillez. Con una buena poda y, sobre todo, con una revisión
del argumento, aquí podría haber una excelente obra.
Rubén
Roque Gruffat, San Nicolás de los Arroyos, Provincia de Buenos Aires,
Argentina: si bien este cuento resulta entretenido, el desenlace
decepciona. Además, se venía venir desde lejos... Sería interesante
aprovechar al personaje del cura y a la buena ambientación para un
argumento menos endeble.
Jorge
Incola, Las Grutas, Río
Negro, Argentina: al margen de la buena calidad de escritura de
“Ignorantes”, hasta el último párrafo no se entiende bien adónde
apunta la historia. Y luego todo se aclara y resuelve es ese último párrafo.
Obviamente, la consecuencia es un 90 % de texto incierto y un 10 % de
texto abrupto. Concluyendo, sería interesante darle más aire a esta
historia, contando lo mismo con más nivel de detalle y sin este salto
mortal hacia el final.
María
Marta Iriarte, Godoy Cruz, Mendoza, Argentina: si bien “Cómo
gobernar un país” es una divertida crónica de nuestras desventuras
actuales, dista de ser un cuento. Además, el comienzo con la enumeración
de sistemas de gobierno resulta un poco largo, con lo cual disminuye la
eficacia del recurso.
Rodolfo
Lagori, Tucumán, Argentina: pese a la brevedad de tu relato, en
algunos tramos la redacción se torna muy confusa. Deberías revisar el
texto a fondo, dándole más orden y claridad. Así, la buena idea
original podrá tener su justa dimensión.
Ramon
Lanza, Ciudad de Buenos Aires, Argentina: esta narración de un
levantamiento de los sufridos pobladores contra el distante y rico
intendente tiene la virtud de la creciente tensión, hasta el final, que
no por esperado resulta menos inquietante. Ayuda al texto tu capacidad
para escribir. Sin embargo, el núcleo argumental no es tan interesante
como parece a primera vista (mérito de las virtudes expuestas más
arriba). Por eso, te recomendamos utilizar los mismos elementos básicos
de esta historia, pero haciéndolas girar alrededor de un eje más
atractivo.
Víctor
Hugo Ledesma, Santiago del Estero, Argentina: “El Porvenir” está
muy bien escrito y muestra un atractivo retrato de un pueblo chico. Pero
hay un problema de importancia en la base del argumento. Resulta ingenuo
suponer que hay o no política por el hecho de que se elijan representes
en vez del viejo y “ad honorem” Presidente de una comisión vecinal. Más
allá de este hecho, que no carece de importancia en el conjunto del
relato, el texto tiene elementos de ambientación que resultan logrados.
Esteban
Lijalad, Buenos Aires, Argentina: “La devolución permanente”
apela a un recurso pocas veces empleado por los participantes de este
concurso: el humor. Aunque no pasa de ser una sucesión de ideas
ingeniosas, el resultado es muy divertido. Creemos que se podría exprimir
más y mejor la idea original, pero igual el texto resulta eficaz.
Norma
Loss, Olivos, Provincia de Buenos Aires, Argentina: lo mejor de “El
polaquito” es el tono coloquial del diálogo. Pero hay que decir que están
presentes demasiados lugares comunes y además que el argumento no llega a
levantar vuelo. Sería bueno rescatar los personajes y la situación, para
construir una buena historia desde esta base.
María
Laura Martínez, Rosario, Provincia de Santa Fe, Argentina: la sucesión
de términos y partidos ingeniosos resulta muy divertida, aunque llega a
marear. Es un buen trabajo, que llama la atención por su originalidad.
Martín
R. Mc Gann, Buenos Aires, Argentina: el principal problema de “El
arte de lo posible”, que afecta a todo el texto, es que su estructura es
muy confusa. No está mal en sí mismo usar el recurso de la entrevista
periodística, pero en este caso solo genera lío y muchas partes resultan
de muy difícil lectura. Te proponemos rescribir el texto apelando al
orden, para que la buena historia ahora oculta pueda salir a la luz.
Sergio
Gustavo Méndez, Buenos Aires, Argentina: lo mejor de “El muro del
fin de la esperanza” es la fuerza con que se narra la historia,
especialmente al final. Sería deseable ver esta virtud al servicio de un
argumento menos previsible. Estos mismos personajes te podrían servir
para contar una historia con más matices, donde tu buena prosa luzca
todavía más.
Mario
Jim Minond, Buenos Aires, Argentina: “La villa y los ricos” no está
mal en cuanto a su redacción y contenido. El problema es que está mucho
más cerca del ensayo que del cuento. Y este es un concurso de cuentos...
Tal vez podrías crear una historia a partir de esta buena puesta en
escena. Para comenzar, deberías empezar por crear personajes poderosos, y
luego construir desde aquí.
Miguel
Eduardo Montenegro, La Plata, Provincia de Buenos Aires, Argentina:
aunque la idea básica de “El benemérito y la parca” es original, no
lo es tanto el contenido del relato. Habría que probar qué se puede
crear con los mismos personajes y escenario, para elevar el interés del
texto.
Mercedes
Moreno, Buenos Aires, Argentina: si bien hay aquí buenas ideas,
quedan ocultas tras una maraña de palabras que exige una poda urgente. A
la sobredosis de términos se suma la falta del bendito punto y aparte, lo
que dificulta mucho la lectura. Con trabajo de reescritura a fondo, sin
dudas este texto alcanzará una justa dimensión.
Fabián
Nieto, Ituzaingó, Provincia de Buenos Aires, Argentina: “Reflexión”
es, justamente, una reflexión sobre nuestra política y su relación con
la gente. Difícil es no coincidir contigo. Pero, por eso mismo, el texto
pierde interés. Valdría la pena que pongas tu buena prosa al servicio de
un relato, con un buen argumento, personajes, etc., a ver qué resulta.
Ana
Lía Passarotto, Rafaela, Santa Fe, Argentina: esta triste historia
sobre un político honesto, que justamente por serlo pierde todo, está
muy bien narrada, del principio hasta el final. El problema está en el núcleo
del argumento: no resulta del todo verosímil el personaje. Ser íntegro
trae sus problemas, ¿pero tantos? Si mostraras más contradicciones en el
protagonista y ciertos vaivenes en la historia, sería un excelente texto.
Gloria
Peña Rodríguez, Bogotá, Colombia: el muy breve “El de la vista
gorda” tiene el problema de recurrir a las alegorías en su casi
totalidad, con lo cual se pierde gran parte de la riqueza potencial del
relato. Te recomendamos sostener el mismo núcleo, pero desarrollando una
historia con más espacio y pausa, de modo que los hechos cuenten lo que
ocurre, sin tantas opiniones de tu parte.
Fernando
Pittaro, Ciudad de Córdoba, Argentina: dentro del subgénero
“relatos de elecciones en pueblos chicos”, este es uno de los mejores.
El retrato de este pueblito y sus personajes está muy logrado, así como
el choque entre generaciones. Eso sí, una vez más, el argumento no
presenta aspectos que sorprendan, situaciones de tensión que alimenten
las ganas de leer. Dan ganas de conocer más textos tuyos, donde le sumes
tensión narrativa a la buena calidad de tu escritura.
Néstor
Quadri, Buenos Aires, Argentina: pese a la buena redacción, no parece
una decisión muy acertada hacer de la Democracia un personaje femenino.
Además de previsible, esta alegoría no resulta demasiado atractiva. Por
otra parte, las parrafadas del político de turno son demasiado extensas,
habría que acortarlas.
Ana
Cecilia del Río, Bahía Blanca, Provincia de Buenos Aires, Argentina:
“Sana competencia” es más un ejercicio de estilo que un relato hecho
y derecho. Se cuenta demasiado en muy pocas líneas, pero más que una
buena síntesis aparece como un resumen algo escuálido de un eventual
cuento con mayor desarrollo.
Francisca
Rivera Pardo, Santiago de Chile: el retrato que muestra “En la
primavera del 70” es tan atractivo como inquietante. Las frases cortas y
las imágenes poderosas ayudan, y cómo, a sentirse inmerso en esta
historia. Un muy buen relato. (Cuento seleccionado por El
Escriba).
Mario
Alberto Román, Ciudad de Córdoba, Argentina: la idea de “Tres
cartas” es original, así como el recurso epistolar para contar esta
historia. Hay que decir que el relato cae en unos cuantos lugares comunes,
pero valen el punto de partida y la estructura.
Ruben
Rotondaro, Buenos Aires, Argentina: “La caída” resulta una buena
crónica de ese presidente que huye de la Casa de Gobierno en helicóptero
(a los argentinos nos resulta familiar...). Mientras escapa, piensa en su
historia. Justamente, es una buena crónica, pero se parece demasiado al
relato periodístico. Faltan elementos discordantes, que introduzcan tensión
en el escrito.
Jorge
Luis Sagrera, San Pedro, Provincia de Buenos Aires, Argentina: este es
un buen retrato de los cambios económicos en los últimos años, aunque
es poco más que una anécdota. Sería interesante ver tu capacidad para
escribir en el marco de un relato de mayor extensión y desarrollo.
Miguel
Arturo Salvioli, Buenos Aires, Argentina: esta fábula está bien
escrita, pero el argumento de “El congreso de la selva” nunca sale de
lo previsible. El lector te agradecerá que lo sorprendas más al contar
una historia. La buena calidad de tu escritura te servirá como
herramienta.
Fabián
Sánchez, Santiago del Estero, Argentina: tu relato es una alegoría
demasiado clara (“el General Perrone”, por ejemplo...) de una situación
política bien reconocible de tu provincia. Tan clara es la alegoría que
no deja mucho a la imaginación, pese a los cambios que has introducido. Y
los elementos ficcionales no llegan a levantar vuelo. Sería más
interesante partir de esta realidad para construir luego un relato
original.
Lidia
Gregorio Selas, Vigo, Pontevedra, Galicia, España: “En el
principio” comienza bien, sigue mejor, y luego termina abruptamente
cuando recién está tomando color la historia. Sería recomendable
retomar el relato a partir de los mismos pilares, e intentar la creación
de un argumento con tensión e interés para los lectores.
Guillermo
Silva Grucci, Montevideo, Uruguay: “Tiempos difíciles” comienza
muy bien, con una acertada combinación de narración y sucesos históricos
(Uruguay en 1979, desde la perspectiva de un empleado público). Sin
embargo, estos logros se diluyen hacia el final, donde el texto adquiere
el carácter de una crónica periodística, desaprovechando las puntas
narrativas elaboradas antes. Si le das una vuelta de tuerca a la conclusión,
el texto quedará listo para publicar.
Héctor
N. Slica, Olivos, Provincia de Buenos Aires, Argentina: “El
faro” es una muy interesante narración de hechos históricos de la
provincia de Buenos Aires, pero parece más propio de un libro de historia
que de un cuento. Te recomendamos tomar uno o dos elementos del texto y
dotarlos de carnadura de ficción. Hay aquí más de una punta para
trabajar.
María
Susana Soplán, Rosario, Provincia de Santa Fe, Argentina: no caben
dudas de que en “Con las alas del tiempo” hay material de sobra para
crear un excelente cuento. Pero hoy, así como está, parece más bien el
boceto de un futuro relato, ya que falta trabajo con el argumento y los
personajes. Además, hay un exceso de “editorialización” de tu parte,
que conspira contra el fluir de la historia. ¿Por qué no mostrar los
hechos y dejar que los lectores saquen sus conclusiones?
Jesús
Daniel Tapia Re, Montevideo, Uruguay: aunque el escenario de “El don
de la amistad” está bien mostrado, resulta plenamente inverosímil que
este modesto abogado llegue a ser senador por este camino tan corto. Hasta
en nuestras endebles democracias latinoamericanas esto resulta excesivo.
Gastón
Virkel, Miami, Estados Unidos: tu cuento es raro, hay que decirlo. A
un comienzo algo inverosímil pero atractivo en su núcleo, sigue un final
recargado pero muy divertido. Es como si hubiera dos (o cuatro) relatos en
uno, y al final queda la sensación de que ninguna de estas vertientes se
aprovechó del todo.
Héctor
Vizcaíno, Buenos Aires, Argentina: este retrato de un sufrido hombre
del pueblo resulta demasiado general como para resultar logrado. Mejor sería
mostrar a este hombre en sus acciones, antes que declamarlas.
Ana
Yalour, Las Grutas, Río Negro, Argentina: la excelente calidad de tu
escritura no alcanza a disipar la sensación de que tu relato es demasiado
críptico. Hay aquí un muy buen ejercicio literario, especialmente en lo
que se refiere al cruzamiento de distintas voces, pero un poco de claridad
adicional le vendría muy bien a esta historia.
Horacio
Zabaleta, Perito Moreno, Santa Cruz, Argentina: No está mal el tono
de “Monchi”, en esta carta de despedida de un político, pero deja con
sabor a poco. Si bien el contenido del texto habla por sí mismo, parece
un fragmento de una obra de mayor alcance, que te invitamos a redactar.
Nos gustaría saber más sobre el personaje, su historia, etc.
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