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Taller - Concurso "La protesta"

Comentarios a todos los cuentos recibidos

Sergio Agoff, Ciudad de Buenos Aires: tu mirada transversal e irreverente al cacerolazo es muy divertida y sorprendente. Tal vez haya cierto exceso de “ingeniosidad”, pero el conjunto es muy atractivo. (Texto elegido por El Escriba - Puedes leerlo aquí)

Adriana Amarilla, Ciudad de Córdoba: tu protesta contra la protesta tiene una excelente idea inicial y un desarrollo a los que le faltan trabajo y contenidos acordes a la propuesta original. Hay que decir que no es fácil el camino que has elegido. Partir de un núcleo argumental tan poderoso requiere de grandes esfuerzos para mantener el interés. Pero si trabajas más en tu texto, seguramente lo lograrás.

Luis Roberto Ávila Otrera, Santiago del Estero: si bien el núcleo argumental de tu relato es atractivo, así como el planteo de situaciones más o menos dramáticas, hay serios problemas de redacción que complican la lectura del texto. Se impone aquí una cuidadosa reescritura que ordene el texto, lo aligere de frases que sobran y le sume una detallada corrección ortográfica y sintáctica.

Fernando Ballardini, Estocolmo, Suecia: lo más destacado de tu obra es una muy detallada descripción del ambiente donde sucede este drama costumbrista. Sin embargo, aunque el hiperrealismo puede resultar atractivo, los excesivos signos de admiración conspiran contra la profundidad del relato. Tal vez debas calmar un tanto a tu pluma para lograr el efecto deseado.

María Isabel Bianchi, Ciudad de Buenos Aires: tu relato es, ante todo, un muy buen ejemplo de descarga terapéutica contra algunas de las cosas que más nos hacen daño. En tu caso, se trata de un maldito cajero automático. Es divertido (¿divertido?) lo que narras y cómo lo haces. En síntesis, es una diatriba muy original.

Norma Beatriz Bruno, Santiago del Estero: lo más atractivo de tu texto es la construcción del personaje central, desde su niñez sacrificada hasta su conversión en un abogado que no olvida sus orígenes. Sin embargo, tu texto pierde por contar con, justamente, un lenguaje demasiado parecido al de un abogado. Este tono genera distanciamiento e impide involucrarse a fondo con la historia. Además, no es necesario “bajar línea” de esta manera. Tal vez mostrando acciones se pueda decir lo mismo, sin explicar tanto.

Raúl Rubén Campos, Ushuaia, Tierra del Fuego: tu relato, si bien cuenta unas cuantas verdades dolorosas, adolece de cierto exceso de palabras y explicaciones que no lo ayudan. Se comprende que tu intención es deliberada, pero arrojar un cúmulo de frases no alcanza para concretar un relato hecho y derecho. Tal vez debas conservar el mismo material y trabajar más su ordenamiento y, fundamentalmente, la voz y el lugar del narrador.

Pepe Cárdenas Medina, Arequipa, Perú: tu relato contiene muchas y muy atractivas ideas. Por ejemplo, sorprende la narración de las derivaciones de llamarse “Nimio”. Pero la suma de las partes no es igual al todo. Y tu texto es un torrente de palabras y oraciones que, sencillamente, abruman. ¿Por qué no pruebas apelando a oraciones más cortas y a un relato más clásico? Otra cosa: ¡el punto y aparte existe!

María Eliana Carrasco Linford, Santiago de Chile: “El regreso” es un relato pleno de poesía, donde la riqueza de las imágenes enciende la imaginación. Tal vez, algunas pocas metáforas podrían revisarse. De cualquier modo, este es uno de los mejores textos que hemos recibido. (Texto elegido por El Escriba - Puedes leerlo aquí.)

Alberto Cohen Imach, San Miguel de Tucumán: esta “entrevista” a la protesta, erigida en personaje, no carece de puntos de interés. Sin embargo, todo el relato se torna demasiado abstracto, cualidad que genera distanciamiento. Sería interesante que apliques tu capacidad para escribir al planteo de una historia más clásica, donde se diga más o menos lo mismo, pero con personajes, escenarios y, fundamentalmente, acciones.

Daniel Corengia, Ciudad de Buenos Aires: cuesta comentar tu texto, un emocionado y emocionante recuerdo de las manifestaciones del pasado 20 de diciembre en Buenos Aires. Pero, hay que decirlo, tu texto adolece de una presentación de acontecimientos excesivamente torrencial y desordenada, que dificulta encontrar un eje narrativo conductor. Para solucionarlo, se requiere una poda a fondo de lo que sobra y una pluma más calma para relatar mejor la excitación.

Griselda Nidya Cremaschi, Godoy Cruz, Mendoza: En “El león”, la muy buena idea original opaca el mismo desarrollo del relato. Si bien a partir de un núcleo novedoso se pueden construir buenas historias, ese punto de partida no es suficiente por sí mismo. Sería interesante ver el resultado de una reescritura que se centre en una mayor construcción de personajes y situaciones.

Juan Francisco Cueto, Ciudad de Córdoba: lo más interesante de “También soy un argentino” es el contrapunto que se plantea entre los dos personajes y una adecuada exposición del marco social y económico. Sin embargo, tu cuento da para mucho más que para un buen diálogo. Será cuestión, entonces, de tomar el núcleo narrativo y construir a partir de allí una historia más rica en acciones.

Ángel Garrido, Epuyén, Chubut: tu texto muestra el mejor cuadro del desolador Buenos Aires de estos días, que se convierte en el verdadero protagonista del relato. El problema está en el personaje (cuya verdadera identidad se revela al final). Esta clase de finales con “sorpresa” suelen dejar una sensación de frustración en el lector. Si dijeras de entrada quién es ese tipo, tu cuento ganaría en intensidad y dramatismo.

Gustavo Grabia, Ciudad de Buenos Aires: tu relato costumbrista es tan divertido como dramático, y cuenta con varios puntos a favor: el desarrollo de personajes y situaciones, una narración clara y sencilla, y un muy correcto aprovechamiento de la realidad circundante. Para terminar de concretar un cuento excelente, sólo restaría instaurar una transición más paulatina hacia el desastre final, que aparece un tanto abrupto y algo lejano al proceso interior del protagonista. (Texto elegido por El Escriba - Puedes leerlo aquí.)

Paqui Hernández, Oviedo, España: “Enero 2064” es, sinceramente, más atractivo como ucronía política que como relato literario. Algunos de los elementos que esbozas son: la independencia del País Vasco en 2035, la legalización de H. Batasuna y el revisionismo “en nombre de la libertad”. Sin embargo, la excusa para plantear estas ideas (el anciano que recuerda, y nada más) no cuaja narrativamente y sería necesario crear un mejor marco.

Víctor Hugo Ledesma, La Banda, Santiago del Estero: básicamente, “El Patrón” es un excelente cuento al que le falta pulido y acabado. Lo más atractivo es la construcción del Patrón y el culto que le rinden los peones, hasta que algunos dejan de hacerlo. Tal vez deberías buscar una vuelta de tuerca para que esta ruptura se concrete de modo más dramático y sutil a la vez. El plan del nene de doce años no parece ser suficiente para romper tantos años de ¿feliz sometimiento? Igualmente, este es uno de los mejores cuentos que hemos recibido. (Texto elegido por El Escriba - Puedes leerlo aquí.)

Javier Luna Herrero, Segovia, España: en realidad, has escrito una columna de opinión antes que un relato. Y si bien hay algunas buenas ideas potenciales, polémicas y hasta divertidas, todas ellas requieren de más desarrollo para confluir en un texto más sólido. La calidad de tu escritura augura que conseguirás este objetivo si te lo propones.

Pierre Menard (h), La Plata, provincia de Buenos Aires: tu relato de las peripecias de un ahorrista argentino que pretende (vaya ingenuo) volver a contar con su dinero, es tan divertido como extenso. Seguramente, las muchas y buenas cuotas de humor que hay en el texto, resaltarían mucho más si eliminaras unas cuantas frases algo reiterativas y acortaras el texto. Además, se impone crear un final más atractivo y menos abrupto, con un estilo más acorde al del resto del texto.

Matías Montero, Ciudad de Buenos Aires: el principal problema de tu cuento es que concluye cuando recién está comenzando. Después de una muy correcta descripción del protagonista, ¿qué ocurre? El juego está planteado, pero ahora habrá que jugar el partido. Te invitamos a seguir adelante con esta historia, tal vez reduciendo la descripción inicial y dando más espacio a las acciones.

Roberto M. Olguín, Quilmes, provincia de Buenos Aires: si bien tu texto tiene varios puntos a favor (los personajes y sus dudas, el núcleo argumental, la ambientación), el principal problema es que cuentas demasiado y muestras muy poco. En vez de relatar todo lo que pasa, ¿por qué no haces actuar a tus personajes y nos muestras lo que sucede? Te proponemos la creación de diálogos y escenas de acción que ayuden a hacer fluir a tu relato.

Guillermo Adrián Paniaga, Rosario, provincia de Santa Fe: para bien y para mal, tu relato se acerca tanto al estilo arcaico de los antiguos textos que se asemeja demasiado a una parodia. El problema es que el logrado tono del texto no coincide con su contenido y, después del buen impacto inicial, se torna engorroso y sobrecargado de palabras. Se comprende que esa fue tu intención, pero tal vez sea bueno revisarla para lograr mayor impacto. Tal vez sería interesante conservar la esencia del estilo elegido, pero sin abrumar en cada línea.

Nélida Beatriz Pellegrini, Garín, provincia de Buenos Aires: “Interrupción en la ruta” es un relato pleno de promesas, algunas de las cuales se cumplen y otras no. Son interesantes los devaneos del protagonista, un hombre sin problemas económicos que se enfrenta a una protesta popular. Pero falta una mejor construcción de los personajes y una resolución más atractiva para el frustrado romance con la bella militante. Con más trabajo, tu cuento podría alcanzar alturas considerables.

José Luis Pérez R., La Paz, Bolivia: si bien la construcción del personaje del abuelo es de primera, y tiene muchísimas aristas de interés, el problema del texto son las larguísimas parrafadas que tornan algo tedioso al relato. Si acortaras esta descripción, mostraras más anécdotas o hechos, y utilizaras el punto y aparte, tu relato alcanzará muy buen nivel.

Luciana Rizzo, Ciudad de Córdoba: tu cuento tiene muchas virtudes, y resulta difícil decidir cuál prevalece. Desde la simple y ajustada descripción de los personajes a sus diálogos verosímiles, del muy divertido argumento al ingenio con que se despliega esta protesta, todo confluye en un cuento entretenido y enternecedor. Casi, casi el cuento ganador. (Texto elegido por El Escriba - Puedes leerlo aquí.)

Heidi E. Rótulo de Arnedo, Santiago del Estero: el muy buen escenario planteado de la crisis argentina no alcanza a conformar un relato hecho y derecho. Sería interesante introducir más acciones, personajes y narración.

Edgard Solís, Banfield, provincia de Buenos Aires: detrás de la maraña de palabras que has generado, se adivina un argumento muy atractivo. Pero, para poder disfrutarlo, se impone una poda a fondo de mucha palabra sobrante. Aligerar el primer párrafo, que tiene ¡46 líneas!, sería un buen comienzo.

Samuel Reynaldo Soria, Santiago del Estero: si bien tu relato cuenta con algunos elementos atractivos, hay ciertos problemas formales que afean el texto y requieren una solución. Para empezar, sería bueno dejar de lado los términos tan “literarios” y optar por un camino de escritura más sencillo. Más aún cuando se trata de un relato pretendidamente costumbrista.

Matías Stiep, Cipolletti, Río Negro: con tu relato sucede algo extraño. Si bien contiene elementos muy atractivos y originales, creemos sinceramente que debería estar escrito exactamente al revés. Hay demasiado suspenso, tanto que es difícil llegar al final sin preguntarse: ¿Y?. Además, ocultas mucha información, que recién se explica en las últimas líneas. ¿Por qué no evitar el factor sorpresa y mostrar las cartas al comienzo? Luego, será cuestión de que el protagonista lleve a cabo sus malévolos planes y de crear algunas otras complicaciones inesperadas.

Emilia Vexler, Ramos Mejía, provincia de Buenos Aires: tu relato parece ser un boceto de un cuento que promete, y mucho. Deberías dar más aire a los acontecimientos, evitar el amontonamiento de sucesos y contar un poco más de qué se trata la “Gran Asamblea Ciudadana” y qué ocurre a causa de su creación. Considerando tu edad (16 años), tu trabajo es más que prometedor. Será cuestión de dejar descansar al texto y luego retomarlo con nuevos bríos, y con una nueva mirada.

Manuel Alberto Villalba, La Banda, Santiago del Estero: como ocurre no pocas veces, la buena calidad de tu escritura te ha jugado en contra. Si bien “Barro y hacha” cuenta con un núcleo argumental atractivo, y personajes verosímiles, hay cierto rebuscamiento en tu texto (“...abovedó y embarró toda la superficie perimetral...”, “...para seguir buscando el fruto de su vergel...”) que provocan demasiado distanciamiento y dificultan la lectura. Si buscas decir lo mismo de modo más sencillo, el resultado será muy bueno.

Marcos Winocur, Puebla, México: “Mitín en el cementerio” presenta el recurrente caso del relato cuya idea central es mucho más efectiva que su desarrollo. Es muy original el tema de la protesta contra la muerte, pero hay cierta vaguedad en el argumento que no ayuda a que esta idea cierre del todo. Tal vez deberías pensar en personajes, lugares y escenas menos generales y más precisos, que ayuden a focalizar la historia en el sentido deseado.

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