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| Textos seleccionados EL
FUTURO DEL LIBRO, ENTRE EL PAPEL Y LA RED El 21 de septiembre de 2003,
se publicó en el diario La Nación (www.lanacion.com.ar)
un interesante artículo del poeta y periodista mexicano Gabriel Zaid. El tema
es el futuro del libro. La conclusión del autor es que, "aunque el sueño
de la biblioteca total parece cada día más cercano, la realidad demuestra que
la tecnología, lejos de condenar al libro impreso a la extinción, lo potencia
y deja en claro que siempre serán necesarios los mediadores para darle sentido
al caos". Compartamos el inicio de este texto, útil para
el análisis y la polémica. Quienes quieran leer el resto, pueden hacerlo en el
sitio del diario La Nación. "Para
la industria en general, los japoneses inventaron los sistemas de sincronización
just-in-time (que reducen los inventarios al mínimo) y los sistemas de
producción en el camino (producir en la bodega del barco que viaja al mercado).
La nueva utopía industrial es volver en cierta forma a la producción
artesanal: atender individualmente cada pedido eliminando locales,
distribuidores e inventarios de productos terminados." "El
ejemplo más notable ha sido el éxito de las computadoras Dell, armadas en la fábrica
a pedido (dentro de un menú muy amplio) y enviadas directamente al domicilio
del cliente. El futuro del libro participa de esta utopía y tiene las suyas
propias, en particular el sueño de una biblioteca total." "Los
antiguos vieron el universo como un libro y soñaron recrearlo en el espejo de
una biblioteca. En 1941, Borges llevó esta fantasía al extremo: "La
Biblioteca de Babel" incluiría hasta los libros todavía no escritos. Unos
años después, Vannebar Bush propuso lo que hoy llamamos hipertexto: la vinculación
electrónica de todos los textos. "Una biblioteca de un millón de volúmenes
podría estar comprimida en un rincón del escritorio". Todo lo impreso por
la humanidad podría cargarse en una camioneta. Un mecanismo llamado Memex ( memory extension )
haría automáticamente lo mismo que la memoria: conectar lo significativo,
olvidando lo demás. Una primera forma de este proyecto apareció en la Biblia
medieval: un espejo del universo que reúne todos los libros sagrados y los
conecta hipertextualmente con referencias, concordancias, comentarios. Lograr
algo semejante en la red, para el texto completo de todos los libros, de todas
las épocas, en todos los idiomas: la biblioteca universal digital. Es difícil
y costosa, pero técnicamente ya es posible." "En
su forma radical, esta fantasía elimina, no sólo los inventarios, sino todos
los mediadores. Teóricamente, el acceso al texto en una pantalla puede ser más
fácil, barato y atractivo que en papel encuadernado, sin necesidad de depósitos,
librerías, ni bibliotecas. Teóricamente, no harían falta los mediadores: el
autor puede buscar directamente al lector, como ya lo hacen muchos autores que
ponen sus textos en la red. Sin embargo, considerando los detalles prácticos,
la tecnología digital parece destinada a reforzar, más que a sustituir, el
libro impreso y sus mediadores. Los sistemas de impresión por ejemplar POD ( Printing
On Demand ) eliminan los inventarios en proceso y permiten reducir el depósito
de libros terminados. En vez de producir mil ejemplares de cada pliego,
doblarlos, compaginarlos con los demás y encuadernar mil ejemplares del libro,
como hacen las imprentas y encuadernadoras tradicionales; o en vez de fotocopiar
mil veces una página, luego otra, y así sucesivamente, para encuadernar mil ejemplares; las
nuevas máquinas, como los antiguos copistas, pueden fotocopiar o imprimir
electrónicamente un solo ejemplar completo, desde la primera página hasta la
última. De esta manera, el impresor ya no tiene argumentos para decirle al editor: te cobro
menos por ejemplar, si imprimes más. Por la naturaleza misma del proceso, tiene
que cobrar lo mismo."
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