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A CONTAR UNA HISTORIA, SEGÚN GRACIELA MONTES El 24 de septiembre de 2003,
el diario Clarín (www.clarin.com) publicó
un muy atractivo artículo de la escritora argentina Graciela Montes, quien se
especializa en literatura infantil. Ahora, queremos compartir algunos
fragmentos de este texto. "¿Quiere
hacer algo imprevisto y ganarse una cuota de libertad? Cuéntese un cuento. Un
cuento que a usted le contaron alguna vez, que recuerda tal vez imperfectamente.
Un cuento nuevo, que improvisa mientras cuenta. Un relato de la memoria. Lo que
leyó en un libro. Una película. Lo que le sucedió esta mañana mientras salía
de casa. Alguna historia para contar hay siempre. Y no tema, siempre va a haber
alguien que quiera escucharla, también hay hambre de historias." "Pida
cuentos también, como hace un niño. Aprenda de él. Sólo un niño, en su
radiante prepotencia de niño, sabe pedir un cuento. Dramáticamente, como cosa
de vida o muerte, sin pudor ni mezquindades. Piense que el niño sabe bien de qué
se trata, aunque usted lo haya olvidado." "Cuente,
porque contando usted estará horadando los muros de la prisión, ganando
espacio. Contar es un acto de libertad muy apreciable. Más todavía: contar y
pedir que a uno le cuenten es, en medio de la industria cultural, un acto
revolucionario, no previsto y al margen del mercado." "Piense
que (el poder de la palabra) se trata de un poder muy apreciable, no habría que
desperdiciarlo. Con ese poder especulaba Scherezada para demorar la sentencia
del rey Schariar. Sabía, como buena narradora que era, que nada malo le sucedería
mientras pudiera seguir contando y comprometiendo a su público en el cuento,
puesto que ahí, adentro del cuento, eran otras las reglas." "Claro
que tal vez su relato no alcance para hechizar a nadie, puede ser una pequeña
anécdota, algo muy breve. De todas formas, mientras dure, usted mantendrá lo
fatal a raya." "Contar,
volver a contar no es un gesto menor, afloja las soldaduras, introduce una cuña
en lo establecido." |