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| Textos seleccionados UN FRAGMENTO DE ALTA
FIDELIDAD Esta
sección está dedicada a publicar fragmentos de obras literarias que, por
distintos motivos, nos gustan mucho. Vayamos entonces a Alta fidelidad,
la novela del inglés Nick Hornby, cuya versión cinematográfica fue dirigida
por Stephen Frears. Para quienes vieron el filme o para los que quieran leer
algo bueno, aquí va una parte clave de la novela, en la voz del melancólico
protagonista, un adolescente de 36 años propietario de un negocio de venta de
discos de vinilo, compendio viviente del desastre amoroso en todas sus formas: "Algunas de mis canciones
preferidas: Only Love Can Break Your Heart, de Neil Young; Last
Night I Dreamed That Somebody Loved Me, de los Smiths; Call Me, de
Aretha Franklin; I Don´t Wan´t to Talk About It, de quien sea. Y
luego, Love Hurts, When Love Breaks Down y How Can You
Mend a Broken Heart, y también The Speed of Sound of Loneliness y
She´s Gone, y I Just Dont´t Know What to Do with Myself, y
qué sé yo. Hay
canciones de éstas que he escuchado por término medio al menos una vez por
semana (trescientas veces el primer mes, y después de vez en cuando), desde que
tenía dieciséis, diecinueve o veintiún años. ¿Cómo no va a dejarte eso
magullado por algún sitio? ¿Cómo no te va a convertir eso en una persona fácilmente
rompible en mil trocitos, cuanto tu primer amor se va al garete? ¿Qué fue
primero: la música o la tristeza? ¿Me dio por escuchar música porque estaba
triste? ¿O es que estaba triste porque escuchaba música? ¿No te convierten
todos esos discos en una persona de tendencia melancólica?
Hay quien se preocupa, y mucho, de que los niños pequeños jueguen con armas de
fuego, de que los adolescentes vean videos en los que la violencia es moneda
corriente; nos da miedo que esa especie de cultura de la violencia termine por
tragárselos como si tal cosa. A nadie le preocupa en cambio que los niños
escuchen miles, literalmente miles de canciones que tratan siempre de corazones
destrozados, de rechazos y abandonos, de dolor, tristeza, pérdida. Las personas
más desgraciadas que yo he conocido, románticamente hablando, son las que
tienen un desarrollado gusto por la música pop. Y no sé si la música pop es
la causante de esta infelicidad, pero sí tengo muy claro que han escuchado esas
canciones infelices desde hace más tiempo del que llevan viviendo una vida más
o menos infeliz. Así de claro."
Alta fidelidad, de Nick Hornby, Ediciones B, Barcelona, 1995. |