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| Textos seleccionados FELISBERTO HERNÁNDEZ “EXPLICA” SUS CUENTOS Felisberto Hernández (1902-1964) fue un cuentista
uruguayo tan poco reconocido en vida como admirado en la actualidad. El autor de
Nadie encendía las lámparas, Por los tiempos de Clemente Colling y
Las Hortensias, entre muchas otras colecciones de relatos, supo
redactar la siguiente "Explicación falsa de mis cuentos", con la
intención de sembrar un poco más de confusión al extraño oficio de escribir. "Obligado o traicionado por mí mismo a decir cómo
hago mis cuentos, recurriré a explicaciones exteriores a ellos. No son
completamente naturales, en el sentido de no intervenir la conciencia. Eso me
sería antipático. No son dominados por una teoría de la conciencia. Eso me
sería extremadamente antipático. Preferiría decir que esa intervención es
misteriosa. Mis cuentos no tienen estructuras lógicas. A pesar de la vigilancia
constante y rigurosa de la conciencia, ésta también me es desconocida. En un
momento dado pienso que en un rincón de mí nacerá una planta. La empiezo a
acechar creyendo que en ese rincón se ha producido algo raro, pero que podría
tener porvenir artístico. Sería feliz si esta idea no fracasara del todo. Sin
embargo, debo esperar un tiempo ignorado: no sé cómo hacer germinar la planta,
ni cómo favorecer, ni cuidar su crecimiento; sólo presiento o deseo que tenga
hojas de poesía; o algo que se transforme en poesía si la miran ciertos ojos.
Debo cuidar que no ocupe mucho espacio, que no pretenda ser bella o intensa,
sino que sea la planta que ella misma esté destinada a ser, y ayudarla a que lo
sea. Al mismo tiempo ella crecerá de acuerdo a un contemplador al que no hará
mucho caso si él quiere sugerirle demasiadas intenciones o grandezas. Si es una
planta dueña de sí misma tendrá una poesía natural, desconocida por ella
misma. Ella debe ser como una persona que vivirá no sabe cuánto, con
necesidades propias, con un orgullo discreto, un poco torpe y que parezca
improvisado. Ella misma no conocerá sus leyes, aunque profundamente las tenga y
la conciencia no las alcance. No sabrá el grado y la manera en que la
conciencia intervendrá, pero en última instancia impondrá su voluntad. Y enseñará
a la conciencia a ser desinteresada. Lo más seguro de todo es que
yo no sé cómo hago mis cuentos, porque cada uno de ellos tiene su vida extraña
y propia. Pero también sé que viven peleando con la conciencia para evitar los
extranjeros que ella les recomienda." |