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| Textos seleccionados LOS PELIGROS DE LA "SUBIELIZACIÓN" Hay un director de cine argentino que es un modelo para todo creador, en
sentido inverso. Hablamos de Eliseo Subiela, autor de Hombre mirando al sudeste
y El lado oscuro del corazón, entre otras cosas de la misma calaña. Siempre
nos preguntamos qué tornaba tan irritantes las películas de este director,
propietario de un estilo muy personal, cuya marca estampa en cada una de sus
obras. El periodista Gustavo Noriega escribió un artículo en la revista El
Amante Cine (www.elamante.com) que nos
aclara dudas y plantea cuestiones más que interesantes en relación al cineasta
de marras y, en sentido más amplio, a las lógicas de la narración. Aquí van
algunos párrafos: "Hay
algo peor en el cine de Subiela que su filosofía de pibe de barrio que
clasifica a las mujeres en esposas, putas y criaturas celestiales. Lo que
termina de hundir definitivamente sus films son sus intentos de ´objetivizar lo
invisible´." "El
recurso que usa Subiela, y que denota una enorme ignorancia de las posibilidades
del cine, se relaciona con la aplicación visual de las metáforas." "Subiela,
como yo, piensa que Carolina Peleritti es una mujer extraordinariamente
atractiva y capaz de desatar grandes pasiones. Lo expresa metafóricamente un
personaje diciendo que ´cuando besa, es capaz de generar elecricidad como para
encender una lamparita´. El problema surge cuando Subiela decide expresar la
metáfora en imágenes: entonces vemos a la Peleritti besando a Grandinetti
(N.del E.: coprotagonista del film) con una bombita encendida en la
mano. El cine, con su capacidad de mostrar las cosas como son, ya no nos ofrece
la imagen de una mujer hermosa, sino una escena ridícula." Hasta aquí, algunos fragmentos de la muy interesante nota de Noriega,
que disparó en nuestro cerebelo una serie de preguntas, más o menos (más bien
menos) coherentes: ¿cuánto de ´realismo mágico´ hay en las películas
de Subiela?, ¿qué queda del realismo mágico?, ¿se puede edificar una narración
sobre bases susceptibles de ser modificadas todo el tiempo, sin lógica interna
al relato?, ¿algo vale cuando vale cualquier cosa?, ¿hay qué explicarlo
todo?, ¿cuánta confianza nos merece nuestra audiencia?, ¿nos va mejor en la
vida si consideramos que los demás son tarados?, ¿alguien será capaz de dar
respuesta a alguno de estos interrogantes? |