|
| Textos seleccionados LAS TINIEBLAS SEGÚN CONRAD Compartamos un fragmento de El
corazón de las tinieblas,
la joya de Joseph Conrad. Por algún motivo, no muy difícil de desentrañar, el
clima reinante en la Argentina nos remitió a esta obra, que supo ser la fuente
inspiradora de otra gran obra maestra: la película Apocalipsis
Now,
de Francis Ford Coppola. "La
tierra parecía algo no terrenal. Estamos acostumbrados a verla bajo la forma
encadenada de un monstruo dominado, pero allí, allí podías ver algo
monstruoso y libre. No era terrenal, y los hombres eran... No, no eran
inhumanos. Bueno, sabéis, eso era lo peor de todo: esa sospecha de que no
fueran inhumanos. Brotaba en uno lentamente. Aullaban y brincaban y daban
vueltas y hacían muecas horribles; pero lo que estremecía era pensar en su
humanidad -como la de uno mismo-, pensar en el remoto parentesco de uno con ese
salvaje y apasionado alboroto. Desagradable. Sí, era francamente desagradable;
pero si uno fuera lo bastante hombre, reconocería que había en su interior una
ligerísima señal de respuesta a la terrible franqueza de aquel ruido, una
oscura sospecha de que había en ello un significado que uno -tan alejado de la
noche de los primeros tiempos- podía comprender. ¿Y por qué no? La mente del
hombre es capaz de cualquier cosa, porque está todo en ella, tanto el pasado
como el futuro. ¿Qué había allí, después de todo? Júbilo, temor, pesar,
devoción, valor, ira -¿cómo saberlo?-, pero había una verdad, la verdad
despojada de su manto del tiempo. Que el necio se asombre y se estremezca; el
hombre sabe y puede mirar sin parpadear." |